Por Ricardo Alemán
Bours: duerme “como bebito”
Como si no fuera suficiente con la inexistente justicia y el manto de impunidad que cubre a los presuntos responsables de la tragedia de la guardería, crece la indignación de los deudos ante una burla más de Eduardo Bours, quien declaró que tiene la conciencia tranquila sobre su actuación como gobernador y que, por ello, duerme “como un bebito”
Nos distraen con la zanahoria de las listas
El problema está en la corrupción del IMSS
Como si no fuera suficiente con la inexistente justicia y el manto de impunidad que cubre a los presuntos responsables de la tragedia de la guardería, crece la indignación de los deudos ante una burla más de Eduardo Bours, quien declaró que tiene la conciencia tranquila sobre su actuación como gobernador y que, por ello, duerme “como un bebito”.
El 8 de julio Bours pretendió responder a quienes critican su gestión al frente de Sonora y se dijo “orgulloso de lo alcanzado” —a pesar de que el suyo es uno de los gobiernos estatales más cuestionados en décadas—, y culpó de la derrota electoral que echó al PRI del poder en Sonora lo mismo a la tragedia de la guardería ABC que a los medios. Un nervioso mandatario estatal dijo que los medios “azuzaron” a la gente para votar por “dictadores”.
Es deci
r, que a pesar de las evidencias de que el gobierno estatal tiene alto grado de responsabilidad en la tragedia por instalar una bodega con actividades de alto riesgo junto a la guardería —sin cumplir con los mínimos de seguridad—, y de que se descubrió una cadena de tráfico de influencias que beneficia a parientes del gobernador en las guarderías, resulta que Bours —como Pilatos— se lava las manos. Y por eso insiste en que duerme “como bebito”.Qué justicia esperar con un gobernante que pese a que su gestión concluye en medio de escándalos de corrupción, tráfico de influencias, enriquecimiento inexplicable y responsabilidad criminal en la muerte de 48 niños, lanza un nuevo insulto a los deudos no sólo con justicia negada, sino con la impunidad de los suyos y la proclama de que su conciencia está tranquila.
Nos guste o no, Bours es un ejemplo —de cuerpo completo— de ese PRI por el que votó una mayoría el pasado 5 de julio: gobernantes irresponsables, ineficaces, depredadores y, por si hiciera falta, cínicos al extremo. Para Bours los deudos no merecen siquiera una disculpa.
IMSS, EL CIRCO MEDIÁTICO
Está claro, por otro lado, que el gobierno de Sonora no es el único responsable. Lo es tanto o más el IMSS. Por ley, éste tiene bajo su responsabilidad el servicio de guarderías. En efecto, por razones presupuestales muchas operan bajo el régimen de subrogación: se entrega a particulares un pago mensual por la atención y cuidado de los niños. Hasta aquí todo parece claro. La subrogación no es el problema, sino la forma en que se hace. ¿Por qué?
Porque al subrogar el servicio, el IMSS no subroga ni renuncia a la responsabilidad en reglamentar y supervisar los establecimientos a los que paga por cuidar a los niños. La tragedia no sólo se origina en la irresponsabilidad del gobierno de Sonora —por instalar una bodega de su propiedad en un local adjunto al de la guardería—, sino en las fallas de los sistemas de supervisión del IMSS, sea por corrupción, sea por procedimientos ineficaces.
Pero antes que poner la atención en las leyes y reglamentos que regulan el funcionamiento del IMSS frente a servicios de alto riesgo como las guarderías, que cuestionar la responsabilidad de un sindicato corrupto que también tiene culpa, que someter leyes y reglamentos a revisión para conocer si operan o son obsoletos a más de medio siglo, legisladores, políticos, gobernantes y sociedad parecen conformarse con el circo mediático de las “listas” que contienen los nombres de los propietarios de guarderías subrogadas.
ES LA CORRUPCIÓN, ESTÚPIDOS
Como si los problemas del IMSS se resolvieran por saciar el morbo al exhibir a los beneficiarios de las guarderías, medios, políticos y líderes partidistas hicieron un espectáculo de la aparición de “las listas”. ¿Y qué sigue? Sí, es uno de los grandes negocios sucios que ha enriquecido a buena parte de la clase política. ¿Y luego?
No sabemos si los “genios” de la comunicación del gobierno federal, del IMSS o de alguna fuerza extraterrestre diseñaron la “zanahoria” de “las listas”. Lo que sí sabemos es que cual conejos hambrientos todos se fueron detrás de ellas. Olvidaron que el mensaje es otro. ¿Qué se debe leer de esa tragedia y quiénes deben leerlo y actuar en consecuencia? Pocos se percataron de que al mantener la expectativa de “las listas”, los genios de la comunicación desviaron la atención del problema de fondo: el de la corrupción criminal en la relación entre empresa y sindicato del IMSS.
Conocer a los socios de las guarderías no resolverá ni un milímetro del problema que intramuros del IMSS detonó la tragedia. Y debemos insistir, el problema está en la corrupción entre empresa y sindicato; en un diseño legal obsoleto. ¿Pero eso a quién le importa? ¿Lo importante es —otra vez— el espectáculo mediático? Y mientras desprestigian al IMSS, a pesar de todo, la mejor de las instituciones que tiene el Estado mexicano. ¿Cuántos mexicanos nacimos en el IMSS?
Por eso, en buena hora la Corte investigará la tragedia de la guardería. Pero de eso nos ocuparemos en otro momento.
